OLGA PUJADAS • Psicoterapeuta
Barcelona
EN POCAS PALABRAS...

De miedo e infancia

Sé de madres que juegan a hacerse las muertas para que sus hijos se asusten y las quieran... Sé de madres que amenazan con matarse si sus hijos no se portan bien... Sé de madres que enloquecidas gritan mientras blanden cuchillos o tijeras a pocos centímetros de sus pequeñas gargantas... Sé de padres que miran iracundos a sus hijos amenazándolos con sus gigantescos puños... Sé de padres que se burlan sádicamente de sus hijos (ahora incluso lo suben a las redes sociales). Algunos los amenazan, desde muy pequeños, con matarlos si salen putas o maricones... Sé de padres que gritan, pelean, se reprochan, se insultan, se golpean (sobrios, borrachos o drogados) ante la mirada aterrorizada de unos pobres niños...

Sé de hijos que, incomprensiblemente para la mayoría, no levantan cabeza, habiendo tenido una vida aparentemente normal y sin que nadie les haya tocado nunca ni un solo pelo.

Y sé que esto es así porque el MIEDO Y EL DESAMPARO (unos padres incapaces de proporcionar un mínimo de tranquilidad, afecto y consuelo) destroza el corazón de un ser humano exactamente igual que otros maltratos mucho más evidentes.

El nombre que nos nombra

Nuestro nombre, para bien o para mal, nos representa. Lo eligieron nuestros padres incluso antes de nacer... Nos ponen nombres bellos, nombres exóticos, nombres comunes, nombres de antepasados, nombres de actores, de perfumes, de canciones, nombres extranjeros, nombres de moda, nombres fruto de la ausencia, la nostalgia, la felicidad, el deseo, la frustración... Y algunas personas se identifican tanto con su nombre que cuando en terapia les preguntam...os “-¿Quién eres tú?” a veces, responden: “-Raúl ¡Soy Raúl!”

Así de importante es el nombre que nos nombra.

E igual que hay padres tan dañados e inconscientes que cuando se enfadan con sus hijos se niegan a hablar con ellos durante horas, días o semanas (por muy pequeños que estos sean); también los hay que prefieren agredirlos diciéndoles que no saben quienes son, que no los conocen y, en consecuencia y muy coherentemente con su delirante maltrato, se niegan a pronunciar su nombre...

Así de importante es el nombre que nos nombra.

Una madre "amorosa y agradecida"

Es mediodía y hay poca gente por la calle, el momento en el que, cuando puedo, aprovecho para estirar las piernas y ventilar el corazón.

Cerca de un colegio veo parado, cabizbajo, en medio de la acera a un chico de unos trece años, con mochila, bermudas y chaqueta a pesar del calor... No hay nadie más... Al pasar por su lado me dice:

-No está mi madre...

Me paro, me parece muy mayor para que necesite que su madre vaya a buscarlo pero veo sus ojos y su rostro inexpresivo. Me recuerda al hijo de alguna pacienta al que ya han etiquetado... Le pregunto si tenía que ir a buscarlo, me dice que sí y me pide el teléfono para poder llamarla... Recuerda perfectamente el número, se lo marco y le dejo el móvil para que hable con ella. Se aparta un poco de mi, mira al suelo mientras espera un rato...

-¿No te contesta? -le pregunto

-No – me dice devolviéndome el móvil.

Le pregunto si quiere llamar a alguien más, me dice que no, que se va a su casa que si camina por esa misma calle llega... Lo tranquilizo diciendo que seguro que se encuentran allí. Me da las gracias sin mirarme y se va en dirección contraria a la mía.

Al cabo de unos 10 minutos suena mi móvil. Respondo y oigo las risotadas de unas mujeres que se lo están pasando muy bien. Un de ellas me dice:

-Me han llamado de este número.

Le cuento la historia: un chico en la calle esperando a su madre que me pide el móvil que la llama que no le contesta que se ha ido a casa...

-Que se ponga -me exige con voz de ejecutiva cabreada.

-He estado con él mientras llamaba pero se ha ido a casa, me ha dicho que era capaz de llegar... yo voy en dirección contraria.

-¿Y no lo ves? ¡Búscalo, llámalo! - en ese momento ella ya está muy alterada y yo convencida de que se ha olvidado por completo de su hijo.

Le repito, haciendo acopio de toda mi paciencia, que en ese momento ya no es mucha, que ya hace un rato de eso, que él se ha ido en otra dirección. Y entonces esta madre amorosísima y agradecidísima me responde gritando:

-¡¡¡¡Pues muy bien!!!!

Y me cuelga.

Y ahí es cuando todas las piezas del puzzle me encajan y compruebo, por enésima vez, que en el corazón de las personas nada ocurre por casualidad y lamento lo que habrá vivido y aún va a tener que vivir este pobre chaval..

Vida triste

Una vida repleta de pequeñas frustraciones sin apenas ninguna alegría,
producen una gran tristeza.

No todo tiene que ser enorme o evidente,
pero siempre, siempre, siempre,
tiene y tendrá sus razones.

Familias-mafia

Demasiadas familias son verdaderas mafias.
Cuestionar a sus miembros y/o intentar escapar del papel que te han asignado
te convierte, SIEMPRE, en su enemigo.

Por eso, en estos casos, BIEN está, lo que MAL acaba.

De fuertes y débiles

Las desgracias de la vida pueden vivirse/sentirse de muchas maneras: con fortaleza, con fragilidad, con impotencia, con miedo, con tristeza, con angustia, con agotamiento, con desolación, etc... Y sin embargo, la única que la mayoría alaba y admira es la fortaleza. Sólo se habla de personas que permanecen "enteras", que dan "ejemplo", que regalan "lecciones de vida", que luchan, que mantienen la esperanza y la sonrisa hasta el final...

Pero lo que no sabemos, es que cada vez que insistimos en este cribado emocional, que ignoramos o despreciamos a todos los que no pueden ser fuertes, estamos hablando de nosotros mismos. De hasta qué punto no nos permitimos sentirnos frágiles, impotentes, miedosos, tristes, angustiados, agotados, desolados...ante los golpes de la vida... y nos repetimos y les repetimos lo que a nosotros tantas veces nos dijeron: "-¡Te pase lo que te pase tira p'alante y sin lloriquear..."

Y así, muchos maltratados que se vieron obligados a casi no sentir, a blindar su corazón, ahora censuran a otros maltratados que por lo menos sí pueden permitirse, en algunas ocasiones, caer y no ocultarlo...

¿Quienes son, en realidad, los fuertes?

La vida es...

Pretender ver sólo la parte buena (o la parte mala de la vida)
es como obcecarse en que una mecedora se balancee sólo hacia delante o hacia atrás.

Sin embargo la vida es, precisamente, ese vaivén entre lo bueno y lo malo,
ese vaivén a veces tranquilo, a veces frenético,
y a veces... algunas, muy pocas... esa quietud...

Alérgicos a la verdad

Es matemático. Cualquier escrito en el que se mencione la responsabilidad de la madre (y del padre) en el dolor emocional de sus hijos, es sistemáticamente contestado por una o varias personas que justifican, minimizan, relativizan, positivizan el maltrato de dichos padres. ¿Por qué?

Porque no pueden soportar, debido a sus propias experiencias, LA REALIDAD y responden a lo que decimos en un evidente acto reflejo, como cuando nos golpean la rodilla y levantamos la pierna o cuando la pulga cae en una sartén caliente ¡TIENE QUE SALTAR!

Así es y ha sido siempre el corazón humano de la mayoría: ALÉRGICO A LA VERDAD

Bajar la luna

Te equivocas al pensar que intentando bajarle la luna a alguien, al final, te querrá.

Y cuando te canses, cuando te quejes, cuando llores al descubrir que eres un enfermo de esperanza y que le has dado, sin motivo alguno, la vida entera, se enfadará... Porque lo único que quiere todo narcisista es: "que todo me complazca, que nada me moleste". Lo demás no le interesa.

Pero esta es, aunque no lo parezca, una buena noticia. Porque cuando lo descubras y te horrorices de su ...reacción y de tu neurótica esclavitud, será tu momento: ¡podrás empezar a trabajar para vivir de otra manera!

http://olgapujadas.blogspot.com/…/el-sindrome-del-salvador.…

http://olgapujadas.blogspot.com/…/enfermos-de-esperanza.html

 
 

No estás disponible

¿Y cómo vamos a estar disponibles para nuestros hijos (y pareja, amigos, etc...),
si nos pasamos la vida luchando con nuestro corazón
para no ver el maltrato que recibimos de nuestros padres?

¿Recibes lo que das?

Una de las mentiras más extendidas es la afirmación: "recibes lo que das". Como si la vida fuera una balanza perfecta, una fórmula matemática precisa, sin errores ni excepciones... Como si las personas, neuróticas todas, supieran siempre de la bondad del otro y correspondieran a su afecto de la misma manera y en la misma proporción.

Pero todos sabemos (o deberíamos saber) que la vida es lo que es: caótica, injusta, buena, mala, dulce, cruel, triste, alegre, depresiva, esperanzadora... Y que damos y recibimos, no siguiendo las consignas morales con las que intentan domarnos, sino, según sea la salud de nuestro corazón.

De falsos perdones

Pedir PERDÓN cuando no se siente REMORDIMIENTO por el daño causado es MENTIR.

Por eso tantas personas dicen cosas como:

"-Si tengo que pedirte perdón por algo que te haya molestado..." ...
"-Te pido perdón porque tú lo necesitas..."
"-Te pido perdón porque tu madre está sufriendo mucho..."
"-Te pido perdón pero déjame volver a ver a mi nieto..."
etc...

Se utiliza la palabra "perdón" como ritual, como manipulación, porque toca, para calmar al otro, para no perder algo, para seguir haciendo lo mismo de siempre, etc... Por muchos motivos menos por el único que debería ser:

"-Me siento muy mal por lo que te he hecho, perdóname, no volverá a suceder NUNCA"

Y nunca más vuelve a suceder. O si sucede, vuelve la angustia, la culpa y los esfuerzos sinceros para reparar la relación y para mejorar.

"Mi mamá"

¿Por qué tantos adultos hablan continuamente de su madre?

Sencillamente porque NO son adultos.

Son bebés que no saben que lo son y/o no pueden o no quieren dejar de serlo.

Sin consciencia no vale

Nadie maltrata porque quiere, porque le guste, porque sea malo, porque así lo haya decidido. Una persona maltrata porque es "poseída" por su inconsciente. Porque una fuerza poderosísima, imparable y agotadora le empuja a ello. Muchas después quedan agotadas, confundidas y atónitas, sin poderlo creer, diciendo: "no sé por qué lo he hecho, no lo entiendo, yo no quería..."

Por eso los consejos, las instrucciones, las broncas, los discursos morales no sirven de nada. Sólo la c...onciencia, la expresión de las emociones hará que esa fuerza disminuya y la persona deje de maltratarse y de maltratar.

Todo lo demás, puede reprimir durante un tiempo, pero a medio-largo plazo no funciona.

NUNCA.

Día a día

Nada ocurre por casualidad ni de la noche a la mañana. El corazón de un niño no se rompe por un solo "error". Hacen falta muchos y repetidos "errores" maternos/paternos a largo de años, de décadas, de toda una vida...

Pero no podemos/queremos oírlo. Pero no podemos/queremos verlo.

Porque lo cierto es que los niños con su mirada, sus gestos, sus tristezas, sus miedos, su rabia, su pasividad, su hiperactividad, sus apegos o desapegos, sus dibujos, sus gritos, sus silencios, ... etc... expresan, como pueden, como les permitimos, lo que les pasa...

Algunos, incluso (sus madres me informan en consulta) dicen cosas como éstas:

-"Me tratas así porque sabes que no me puedo escapar"
-"Eres mal@ siempre me estás gritando y pegando"
- "Un día me quieres mucho, otro día no me quieres nada ¿no puedes quererme siempre igual?"
- "¿Por qué tengo que ser bueno si nunca me vais a querer?"
- "¡Siempre os estáis peleando no quiero vivir aquí!"
- "Matadme, si tanto os molesto y todo se acabará"

Son sólo unos pocos ejemplos de como los niños nos dan, si les escuchamos, el diagnóstico de lo que está ocurriendo en su familia y en su corazón.

El problema es que no podemos/queremos oírlo. El problema es que no podemos/queremos verlo. Y así nos va...

Nadie cambia sin miedo

Nadie cambiará nunca su forma de tratar a una persona si no conciencia el daño que le hace,
si no se asusta del sufrimiento que provoca
y si no tiene miedo de perder su amor.

¡No me escucha!

¿Por qué él/ella nunca te escucha?

¿Porque no puede, porque no quiere o porque con el tiempo... está agotad@ de tanta queja, de tanto conflicto, de ser el paño de lágrimas de tu dolor y huye de ti?

Nada ocurre por casualidad.

 

Terapia bidireccional

Una buena terapia es siempre BIDIRECCIONAL.

Se ha de trabajar el maltrato que has recibido, pero también el que TÚ infringes a los demás.

No querer tratar cualquiera de estos dos aspectos, convierte la terapia en un simulacro sin resultados.

Neurosis compatible

Una relación de pareja requiere dos neurosis compatibles.

Por tanto, si no "soportas" la locura del otro pero tampoco lo dejas,
revisa la tuya,
porque estás enganchado al problema.

Bolas de billar

La mayoría de parejas, una vez pasada la euforia inicial, no saben por qué están juntas, no saben por qué se pelean, no saben dialogar ni resolver conflictos y cuando se separan tampoco saben los motivos. Antes de eso, muy a menudo, uno de ellos ya ha encontrado a otra persona y la historia vuelve a comenzar...

Son, lamentablemente, bolas de billar entrechocando todo el tiempo.

Y eso es lo que sus hijos mamarán.

 

De malos padres viejos e hijos cuidadores

Por poco observador que sea uno y haya pasado algún tiempo en hospitales y/o geriátricos habrá podido presenciar escenas muy poco amorosas entre padres viejos e hijos "cuidadores". Y es muy fácil pensar qué malos son esos hijos que los tratan mal, que a la mínima se impacientan y levantan la voz... Qué fácil es juzgarlos y ponerse de parte de ese viejo que ahora parece tan desvalido.

Pero yo prefiero fijarme en los hijos, en sus gestos, su cara, su mirada... Comprender que todas las historias son distintas, pero al mismo tiempo se parecen... Padres tóxicos e hijos atrapados, obligados a cuidarlos por necesidad o culpa, cuando lo único que desean, en lo más profundo de su corazón, es salir corriendo o que se mueran lo antes posible para que todo acabe.

Y es que esos hijos ahora adultos, que se desesperan con tanta facilidad, sólo son niños desqueridos, agobiados, abusados, maltratados que tuvieron y posiblemente siguen teniendo, duras secuelas emocionales y a los que se les exige que devuelvan lo que ellos nunca recibieron: ALEGRÍA, ATENCIÓN, CUIDADOS, AMOR... Son hijos atrapados, obligados a atender a un padre o a una madre que los enloquece y no tienen, casi con seguridad, a nadie a quién decírselo sin que los mire con esa mezcla de incredulidad y dureza que significa: "eres un desalmado y haz el favor de cuidar a tus padres como es debido"

Vivimos en una sociedad moralista donde nadie quiere entender que nada ocurre por casualidad, que todo tiene sus motivos. Y así nos va...

El corazón de vuestro hijo

Padres, podéis matar el corazón de vuestro hijo con el fuego de la ira o con el hielo de la indiferencia.

Pero SÓLO podréis darle vida con la calidez de vuestro amor.

Defensas

Los seres humanos sobrevivimos a los daños recibidos en nuestra infancia (de los que no podemos huir) desarrollando represiones, bloqueos, defensas... Es un intento desesperado de no sufrir...

Pero estas defensas que en un principio nos protegieron, aunque no del todo, no tardan en traducirse en síntomas, en decisiones equivocadas, en malas relaciones, en vidas difíciles, en más sufrimiento...

Y entonces ¿cual es la solución? ¿cómo deshacer lo que durante tantos años nos he...mos visto obligados a construir?

Depende...

Depende de lo que podemos y queremos hacer:

Cuando el maltrato ha sido extremo y por lo tanto nuestras defensas son titánicas, no es bueno tocarlas, sólo cabe aliviar los síntomas.

Cuando nuestras defensas funcionan y obtenemos más o menos lo que necesitamos del mundo y la vida, tampoco es necesario indagar en el pasado, porque no se conseguirá nada (como expliqué aquí: http://olgapujadas.blogspot.com/…/mejorar-sin-cambiar-nada-…). En situaciones de crisis y/o momentos puntuales pueden aliviarse los síntomas.

Sólo cuando nuestras defensas no funcionan, sufrimos y ya no sabemos qué más hacer, necesitamos comprender lo qué nos pasa, porque nos pasa y tenemos la fuerza y la valentía suficiente para hacer un trabajo personal profundo de concienciación, expresión y fortalecimiento, podrán, a medida que crecemos, debilitarse estas defensas y empezar a vivir con más plenitud.

O al menos esto es lo que yo he aprendido en mi vida y con mis pacientes...

Higiene emocional

La psicoterapia es básicamente HIGIENE EMOCIONAL
"Limpiar el intestino".
Cualquier otra cosa añadida es un enredo o una farsa que jamás ha "LIMPIADO" nada.

De parejas y trenes

Las buenas parejas son como las vías del tren: los raíles tienen que ir SIEMPRE más o menos en paralelo.

Si uno se separa demasiado, o el otro no quiere moverse ni un milímetro...  ¡el tren descarrila!

Padres tóxicos muertos

Tus padres tóxicos muertos no son mejores que cuando vivían. Tendrás que matarlos EN TU CORAZÓN.

¿Y cómo se hace eso?

Dejando de disculparlos, de aferrarte al sueño de que "te quisieron" (pero tú sigues sufriendo y yendo a psicólogos), de fingir que no te afectó. Dejando de escapar de mil maneras de tu verdad interior...

Si quieres y logras ACEPTARLO y EXPRESARLO, los "dejarás marchar" de tu corazón y te sentirás mucho mejor.

Esto es "matar a los padres".

Abrir los ojos

No soy yo la que tiene que convencerte de que tus padres son unos maltratadores.
Eres tú el/la que tienes que saberlo, sufrir por ello y buscar mi ayuda.
Soy una testigo cómplice. No quiero, ni puedo, abrir los ojos de nadie porque... ¡volverá a cerrarlos!

Comprender a tus maltratadores

No podrás trabajar a fondo en ti mismo, si al mismo tiempo intentas "comprender" a tus maltratadores.

Ya lo harás, si quieres, después, cuando hayas podido expresar el dolor, la tristeza, la rabia por lo que te hicieron.

Mientras tanto, el único protagonista de tu terapia eres tú mismo. Nada debe interferir en ello. Y si alguien te alienta a "pensar" en ellos, ¡no está de tu parte!

Imagen: escultura "Introspection" de Frank Somma

 

 

No ver para no sentir

Cuando eres maltratado en los primeros años de tu vida aprendes a no "ver" realmente al otro para no sentir su agresión. "Si mi madre (o mi padre) me quiere pero luego me pega, lo mejor es no pensar en ella. Si no pienso en ella, ni la miro, (o la idealizo), entonces no siento, no sufro, no tengo miedo". Pero la consecuencia de esta estrategia de supervivencia es que tampoco sabes quién eres tú, ni lo que sientes, ni puedes expresarte, por eso eres tan inestable, tan vulnerable... Has sobrevivido pero en tu obligada ceguera los demás siempre son un peligro y tú un ser indigno de amor.

 

 

Una niña que adoraba a su papá

Había una vez una niña que adoraba a su papá. Y no porque él la quisiera, sino porque comparado con su mamá, una mujer muy agresiva y evidentemente loca, confundía su desapego con amor. Se inventó un padre tranquilo y bueno.

La niñita era feliz con él, esperaba a que llegara cada noche, le parecía el hombre más grande, más fuerte, más guapo y listo del mundo.

Un día él le dijo sonriendo:

- Podrías ser modelo...

Y ella, felicísima, se lo creyó y se pasó mucho tiempo jugand...o a los desfiles, caminando de puntillas, muy estirada, la postura es importante... ¡Sin duda sería una gran modelo!

Muchos años después, cuando ella ya era una mujer adulta y muy dañada, el padre se lo recordó muerto de risa en plena comida familiar:

- Mira que creerte que podías ser modelo ¡con lo GORDA que has estado siempre!

Ella, casi llorando, avergonzadísima, sin poder creer lo que su padre le decía, atinó a preguntarle:

- ¿Y por qué me hiciste eso?

Él, frío, distante y burlón, le contestó:

- Siempre has sido tan BUENA, tan TONTA, que ha sido muy divertido meterse contigo.

Ella, con el tiempo, fue bastante más feliz y comió alguna que otra perdiz, porque despertó y pudo a alejarse de su madre loca y su padre sádico. Ellos aún hoy la maldicen...

Y colorín colorado, esta historia real se ha terminado.

¿Te sientes una mierda?

Si tus padres te han maltratado y tú te sientes un gusano sin remedio por sufrir, es lo mismo que si te atracan por la calle, te clavan una navaja y te consideras un flojo, un mierda... ¡por sangrar!

¿Así o más claro?

Los desqueridos

A base de no ser querido, no quiero.
A base de no querer, no me quieren.

Éste es el drama de todos los desqueridos.

El desastre anunciado

Una pena muy frecuente para los terapeutas son los "desastres anunciados". La terapia dura, en la mayoría de casos, como mínimo varios meses y, en muchos se da una terrible situación familiar, por lo que advertimos claramente y con frecuencia a él y/o ella:

- Tened cuidado, no deberíais tener ahora ese hijo.
- No cedas a los chantajes de tu mujer.
- No manipules, no amenaces a tu marido, él tiene que desear ser padre.
- No hagas trampas, no dejes de tomar la pastilla sin avisarle ¡tenéis que estar de acuerdo!
- ¿Eres acaso sólo el inseminador de tu pareja?
- El niño no va salvaros de nada, no va a arreglar nada...
- Sin duda dañaréis al niño.
- etc...

La terapia sigue pero... llega la noticia: la mujer se queda embarazada. El niño nace. Y el infierno se recrudece: aumentan las peleas, los insomnios, los síntomas, los reproches, los rencores... El bebé no mama, no duerme, llora sin descanso, es nervioso, enfermizo y empiezan las visitas a los médicos y el ambiente lúgubre por haber tenido un bebé tan difícil... El niño crece y es tremendamente ansioso, hipercinético, despistado, desobediente, miedoso, agresivo, nunca parece feliz ni está a gusto con nada ni con nadie... Hay gritos, castigos, insultos, bofetones y algunas cosas más... Los hermanos mayores tienen, desde hace tiempo, problemas en la escuela... Los padres siguen odiándose profundamente y no se atreven a tomar decisiones aunque llevan años "leyendo" a Alice Miller, a Laura Gutman, a José Luis Cano o a mi... Es verdad que en algunos aspectos él o ella ha mejorado... Pero al nuevo hijo, ese que nunca debieron tener, ya lo llevan al psicólogo...

Todo esto se supo, se previó, se anunció, se advirtió un millón de veces y en todos los tonos posibles... Pero SUCEDIÓ DE TODOS MODOS.

Así es la neurosis humana. Y éstos son algunos de los desastres anunciados que los terapeutas no logramos, lamentablemente, evitar...

Dispersión

¿Y cómo vas a conocerte mejor si siempre estás rodeado de obligaciones, de gente, si tienes la tele siempre puesta (incluso para comer), si publicas sin cesar en las redes sociales, si no le prestas plena atención a nada, ni a la belleza o al dolor del mundo, ni a leer, ni a escribir, ni a pensar/comprender, ni al amor, ni al sexo?

¿Cómo vas a saber qué sientes, qué quieres, si nunca estás, ni diez minutos, a solas contigo mism@?

Sencillamente... NO SE PUEDE...

Promesas falsas

Me irritan las frases del tipo "lo que das a la vida, la vida te lo devuelve", "lo que haces es lo que recibes" etc. Están por todas partes y no sólo condicionan, sino que también culpabilizan, a muchas personas... Estas frases son, en mi opinión, extremadamente engañosas y por tanto nocivas.

La cuestión no es lo que haces, lo que le das o no "a la vida", sino a QUIÉN y POR QUÉ. Por ejemplo, un hipócrita "da" por aparentar, por sentimiento de culpa y/o para ganarse el cielo, y esto sólo añade más falsedad al mundo. Un neurótico "salvador" da para "comprar" inconscientemente amor, y en consecuencia sólo obtiene desengaños y maltratos, porque siempre intenta salvar a los más dañados. Un idealista se esfuerza por mejorar el mundo, pero no sólo no lo consigue sino que cosecha frustraciones, envidias y traiciones, etc.... Cada caso es un mundo. Y estas frases son sólo señuelos, formas de CONTROLAR las conductas de la gente mediante FALSAS PROMESAS. Es como lo que nos intentan vender en las películas: los "buenos" siempre ganan y los "malos" siempre reciben su merecido. Pero esto es, vosotros lo sabéis, una absoluta mentira.

Es verdad que la neurosis determina nuestras vidas y, por ello, nuestra felicidad o desdicha. Pero esto es una consecuencia psicológica, no un señuelo ni una promesa moral. Los caminos hacia el cielo no son nunca tan sencillos.

Calzonazos

Mientras un hombre sea un calzonazos será, además, un mal padre.

Porque, ante cualquier conflicto, se pondrá de parte de la mujer que lo gobierna:
un calco de su propia madre.

Los matices de la herida

No es lo mismo alejarte de tu familia porque tú lo necesitas, que ser expulsado de ella. Como tampoco lo es, que uno de tus padres te eche y el otro (generalmente la madre) intente, a escondidas, seguir vampirizándote.

Las heridas de un corazón maltratado tienen sus matices y el duelo que habrá de atravesar también...

 

 

 

 

 

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