La culpa es del martillo

DIARIO PERSONAL

Si quiero evitar mi responsabilidad en cualquier asunto, lo mejor es culpar a algún objeto externo (droga, alcohol, videojuegos, pornografía, machismo, genes, educación, políticos, mala suerte, dioses, sujetos inocentes...). De este modo, si quiero dar un martillazo, la culpa será del martillo. Si digo que las cosas me atacan, o me poseen, o dominan mi voluntad, seré sólo una pobre "víctima". Yo no soy malo, ni ignorante, ni egoísta, ni miedoso, ni estoy lleno de dolor o rabia o deseos de muerte, ni sufro terribles heridas infantiles... Sólo soy alguien normal. Por eso las cosas no las hago yo, sino los "martillos" que me vencen, a los que hay que controlar, prohibir, castigar...

¡Qué gran defensa neurótica de los seres humanos!

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JOSÉ LUIS CANO GIL  •  Barcelona   •  © Copyright