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Al pan, pan y al vino, vino

Psicoterapia y Realismo
Todo el problema de la psicoterapia se reduce a devolver a las cosas su verdadero nombre. Llamar al pan, pan y al vino, vino. Porque uno de nuestros principales formas de autoengaño es precisamente cambiar el nombre de las cosas. Al hacerlo, las negamos, las confundimos, las maquillamos, las reprimimos en un intento de reducir el dolor que nos causan. En ello consiste la neurosis. Nos encerramos en un mundo de eufemismos y mentiras donde aparentemente  "todo está bien, todo es normal"... aunque nuestro corazón se siente infeliz y por ello genera todo tipo de síntomas "absurdos" (ansiedades, depresiones, tocs, adicciones...). La única forma de "desactivar" tales síntomas es dejar de autoengañarnos, cesar la división entre nuestra mente y nuestros verdaderos sentimientos, y volver a llamar a las cosas por su nombre. Sólo entonces nuestro corazón podrá empezar a superarlas.

Por ejemplo, ¿es verdad que tu infancia fue "muy feliz", aunque sabes que te sentías muy solo y siempre fuiste el más tímido de tus amigos? ¿Es cierto que tus padres "te querían", aunque recuerdas perfectamente que nunca se interesaron por tus cosas, ni te apoyaron en nada, ni te ofrecieron el menor cariño? ¿Dices que tus amigos de hoy son "muy buenos", pero dices también que no puedes hablar con ellos de nada interesante y que no les gusta escuchar tus problemas? ¿De verdad tu pareja "te quiere", aunque sólo ella gobierna vuestra relación y en el fondo la temes? ¿En serio "amas" a tu hijo, si reconoces que lo maltratas "sin querer" todo el tiempo porque te agobia, sientes celos de él y tu propia madre no te quiso? ¿De verdad no estás "deprimido", aunque cada día te cuesta más levantarte, no paras de comer o beber o hacer demasiadas cosas, eres tan pesimista y tu mirada te delata? ¿Por qué dices que "no estás furioso", si eres tan criticón, te irritas por nada, te culpabilizas por todo y te asaltan ideas violentas? ¿Seguro que eres tan "buena persona" como crees, aunque admites (con valentía, eso sí) que sólo piensas en ti mismo y te gusta dominar, controlar y salirte siempre con la tuya...? 

Lo primero, absolutamente lo primero que tienes que hacer si quieres sanar tu neurosis es rebobinar tu historia. Examinar a fondo tu pasado y tu presente, y "renombrar" poco a poco con coraje todo aquello que siempre quisiste minimizar, edulcorar, embellecer, falsificar, anestesiar en tu vida. ¿Qué sucedió realmente en tu película? Recuerda: al pan, pan y al vino, vino.

¿Tu padre bebía "demasiado"... o fue -recuérdalo sin miedo- un verdadero alcohólico, brutal con la familia? ¿Tu madre fue meramente "extraña" y "violenta"... o estuvo literalmente psicótica y debieron haberla hospitalizado? Tus padres ¿te pegaban y humillaban sólo "a veces"... o lo hacían a menudo y con grandes gritos terroríficos? En tu familia, ¿nunca pasó "nada malo"... o fue más bien una nevera donde nadie se interesó nunca por nadie? ¿Tus padres se "enorgullecían de ti"... o más bien se enorgullecían de sí mismos ante las visitas usándote como monito de feria? Aquel tío tuyo, ¿abusó de ti sólo  "aquel día"... o lo hizo más veces y por eso evitabas sentarte a su lado en las navidades y cumpleaños? ¿De verdad quieres "alejarte" de tu familia... o sigues esperando su amor imposible y te sientes culpable cuando no les coges el teléfono...? Etcétera.

No, no te escapes con monsergas de "pensamiento positivo, lo pasado ya pasó, responsabilizarme de mí mismo, perdonarlos, pasar página, hicieron lo que pudieron, no supieron hacerlo mejor, a ellos también los maltrataron, hoy me dan pena...", etc. etc. Todo eso está muy bien, pero, de momento, céntrate: al pan, pan y al vino, vino. Así que, ¿QUÉ SIENTES AHORA MISMO? ¿Rabia? ¿Miedo? ¿Vergüenza? ¿Asco? ¿Odio? ¿Culpa? ¿Desamparo? ¿Tristeza? ¿Vacío? ¿Celos? ¿Ganas de llorar? ¿Ganas de matar? ¿Ganas de morirte? ¿Ganas de escapar...? Atrévete a nombrar lo que realmente sucedió en tu familia -y seguramente sigue sucediendo-, y a expresar lo que realmente llevas en el corazón. Deja de fingir. ¡GRITA LO QUE SIENTES! Y no sólo ahora, sino durante todos los días, meses o años que necesites. Y ve tomando las decisiones que consideres oportunas.

Ya deberías saber que nunca podrás engañar a tu corazón. Así que jamás te hartes de llamar al pan, pan, y al vino, vino. Y de buscar en el presente lo que siempre te faltó en el pasado.

Sólo así podrás aliviar algún día tu neurosis.

Para saber más:
Neurosis y Mentira

 
JOSÉ LUIS CANO GIL  •  © Copyright
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