La dulzura

Hace algún tiempo, un hombre que con ayuda de la terapia había vuelto con su ex-pareja, más tarde, con ayuda de esa misma terapia, volvió a separarse de ella quizá definitivamente. Yo le pregunté por las razones de ello y su respuesta fue: "No tiene dulzura". ¡Dulzura! ¡Qué hermosa palabra y cuántos años llevaba yo sin escucharla! Entonces me di cuenta hasta qué punto la dulzura parece haber desaparecido de este mundo.

No es fácil definir la dulzura (lo que ya demuestra su rareza). Tras consultar varios diccionarios, parece ser una combinación de diversos rasgos del carácter: bondad natural, amabilidad, ternura, serenidad, capacidad de  complacer... Nada que dependa, por cierto, de determinados estímulos externos (p. ej., un niño adorable, etc.). O somos dulces o no lo somos. Lo que depende a su vez de nuestras defensas neuróticas. Sólo cuando nos sentimos en paz con nosotros mismos, sin tensiones íntimas derivadas de nuestros traumas o narcisismos, podemos espontáneamente amar. Y no sólo amar, sino hacerlo con dulzura.

Buscando imágenes en Google para ilustrar este post, he fracasado por completo. Me ha sido casi imposible hallar fotos de hombres o mujeres "dulces". Pero sí, salvo alguna Virgen de Murillo, etc., he topado con el cuadro que ilustra el artículo, Aphrodite (1879), de William-Adolphe Bouguereau. Nótese en la imagen esa profunda serenidad y benevolencia que posibilitan la dulzura. Como la que tienen, por ejemplo, las buenas madres. 

Las personas dulces escasean en el mundo porque desgraciadamente todos somos neuróticos. Todos hemos sido maltratados, padecemos mil ansiedades, miedos, iras y tristezas, seguimos sometidos a toda clase de frustraciones y violencias. Además la dulzura no es un valor social. Lo que priva es la competitividad, el egocentrismo, la división, el odio, como sabemos perfectamente. Muchos incluso confunden la dulzura con la "debilidad"... Y es que ¿cómo iban a mostrar dulzura millones de personas que jamás la recibieron?

La dulzura es un milagro. Nada menos que la fragancia natural de las personas más sanas, maduras y afectuosas.

 
ARCHIVOS
EbooksCINE
Presentación  •  Enfoque  •  Servicios  •  Artículos  •  Libros  •  Más Info  •  Contacto
JOSÉ LUIS CANO GIL  •  Barcelona   •  © Copyright