Neurosis: espinas en el corazón

Los 5 pasos de la psicoterapia
La neurosis es, en esencia, un corazón herido. Una alambrada en el alma. Parecería entonces que cualquier psicoterapia debería identificar y retirar tales espinas, y luego ayudar a cicatrizar y fortalecer dicho corazón. ¿O quizá no? Porque hay innumerables terapias diferentes y miles de terapeutas distintos, y cada uno de ellos ofrece sus propios objetivos y métodos. He aquí, por ejemplo, algunas de sus propuestas en relación al sufrimiento neurótico:

• Terapias cognitivas: No pienses en tu dolor. Piensa en positivo. Cambia tus creencias.
• Terapias conductistas: Aprende a caminar aunque te duela. Cambia tus hábitos. Premia tus esfuerzos.
• Psicoanálisis: ¿Qué problemas inconscientes motivan tu dolor? ¿Cómo se originaron?
• Terapias existenciales: ¿Cuál es el sentido de tu dolor? ¿Y el de tu vida?
• Terapias humanistas: Responsabilízate de tu dolor. Potencia lo mejor de ti mismo. Autorrealízate.
• Terapias psicofísicas: Relájate. Desbloquea tu cuerpo. Libera tus emociones.
• Terapias catárticas: ¡Grita! ¡Llora! ¡Exprésate!
• Terapias psiquiátricas: Tu dolor es biológico. Calmalo con fármacos.
• Terapias espirituales: "desconecta, armoniza tu mente, todo es energía".  O bien: "acepta tu dolor, resígnate, perdona a tus verdugos". O bien: "no eres sólo dolor, dilúyelo en el Todo, medita".
• Coaching: Sé práctico. Define tus objetivos. Alcánzalos.
• Terapias del trauma: Tu familia te traumatizó. Trabaja tus conflictos pasados y actuales.
• Terapias sistémicas: Mejorad vuestras relaciones familiares. Mejorad vuestra comunicación.
• Etc.

Vemos fácilmente que todos estos enfoques (y sus infinitas combinaciones) son muy razonables. Sin embargo, muchos de ellos adolecen, a mi entender, de una cierta parcialidad. Sólo enfatizan algunos aspectos del corazón herido y, por ello, sólo pueden ofrecer algunas soluciones fragmentarias. Creo que el mejor modelo terapéutico sería aquel que, similar a los protocolos de la Medicina, realizase 5 pasos similares a los siguientes:

1. Diagnóstico preciso. Identificación de las "espinas" básicas (traumas, heridas, conflictos conscientes e inconscientes) que motivan el sufrimiento del sujeto.

2. "Extracción" de las espinas (con asepsia y anestesia). Rememoración y expresión verbal y emocional de todo aquello que atormenta al sujeto, en un clima afectuoso y tranquilizador. 

3. "Sutura". Reevaluar el pasado y el presente de la persona. Aceptarlos. Mejorar autoimagen y autoestima. "Cerrar heridas".

4. "Vendaje". Alejar al sujeto de los entornos patológicos. Mejorar vínculos y relaciones. Gradual "cicatrización" de las lesiones. 

5. "Rehabilitación". Potenciar la autoafirmación y la autonomía. Toma de decisiones. Autorrealización.

¿Cuántas de las terapias citadas más arriba trabajan estas 5 etapas fundamentales del crecimiento personal? Algunas no detectan las espinas. Otras sí lo hacen, pero quieren rehabilitar al sujeto sin quitárselas. O sí las extraen, pero no aplican asepsia o vendajes. O sí realizan bien la operación, pero no rehabilitan... Etcétera.

Cuanto más completo sea el enfoque de una terapia, mayor será su eficacia.

 
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JOSÉ LUIS CANO GIL  •  © Copyright