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10 Diciembre 2015

Infidelidad y desconfianza

Por JOSÉ LUIS CANO GIL
Una consulta frecuente son los casos de infidelidad. A veces llega la persona ofendida, que no logra superar su dolor, su rabia y su desconfianza. Otras, la persona infiel, que no vence sus remordimientos ni puede soportar el continuo rencor de su pareja... La infidelidad es un tema complejo, pues hay muchas clases y motivos psicodinámicos para ella (1), lo que confiere a cada caso muy distintos significados, desde los más "triviales" a los más patológicos y/o incompatibles con el amor. Son dichas motivaciones y no la infidelidad en sí misma las que evidencian los problemas del vínculo, y las que pueden llegar a destruir la relación. De cualquier modo, una de las secuelas típicas de las infidelidades donde el vínculo básico no se pone en duda es la dificultad de la persona ofendida para recuperar la confianza en su pareja. A veces este conflicto se prolonga obsesivamente durante demasiado tiempo. ¿Por qué?

Muchos ofendidos/as (en adelante usaré el masculino como genérico) se lamentan, en efecto, de lo mucho que les cuesta volver a confiar en su pareja ex-infiel. Por mucho que ambos se esfuercen en comprender lo sucedido, reparar la relación y superar el trauma, siguen sintiendo que "ya nada es lo mismo". Es como si la infidelidad hubiese convertido mágicamente al otro en un extraño, alguien que "si lo hizo una vez, podría volver a hacerlo en cualquier momento". Esto es obviamente discutible, pues, por ejemplo, millones de personas sufren alguna vez un accidente de coche y, en general, no por ello son pésimos conductores ni dejan de confiar y utilizar sus vehículos, etc. Sin embargo, estos ofendidos viven de algún modo "atascados" en su estupor, la acusación permanente y la victimista reafirmación de su inocencia, incapaces de afrontar su contribución inconsciente a lo ocurrido. Y, así bloqueados, naturalmente su confianza espontánea en el otro no regresa. El principal motivo de ello es, según mi experiencia, que el trauma de la infidelidad ha dejado al descubierto las propias dificultades íntimas del sujeto para confiar, ya sea en su pareja concreta, o bien en el amor, o incluso en los seres humanos.

La confianza es el pilar del amor y consiste esencialmente en aceptar al otro tal como es. La persona confiada siente: "conozco tus cualidades y defectos y, en conjunto, me basta. Hallo en ti lo que esencialmente necesito. Si algún día dejaras de bastarme, jamás te violentaría intentando "cambiarte", sino que volaría en otra dirección... porque confío en mis propias alas". Desgraciadamente, hay muchas personas que no saben o no quieren volar porque sus "alas" -a través del desamor y la neurosis- fueron recortadas en su infancia. Estas personas, íntimamente asustadas y resentidas, desconfían muy profundamente de los vínculos, del amor, que sin embargo necesitan con apremio. La única forma de acceder a dicho amor es, entonces, producir inconscientemente una especie de "confianza artificial"; una pseudoconfianza. Hay dos formas típicas de lograrlo. Una es mediante la idealización, es decir, imaginando al otro puro y perfecto, cerrando los ojos a sus aspectos insatisfactorios. Y/o la otra es mediante el dominio, asumiendo una posición más o menos inconsciente de superioridad según el esquema típico "dominante-subordinado". En tales condiciones, las personas "sin alas" ya pueden aferrarse a sus relaciones creyendo que "confían" y "aman". De hecho, cuanto menos capaces sean, más lo creerán.  Pero... ¿qué sucederá si un día la realidad colisiona violentamente contra la farsa?

La mayor parte de nuestras emociones y conflictos íntimos, a diferencia de nuestras fantasías y creencias, fluyen al margen y por debajo de nuestra voluntad. Son como submarinos armados en una guerra de veleros. Cuando, según nuestras formas de ser y vivir, tales flujos subconscientes adquieren en ocasiones ciertos grados de tensión, aparecen los síntomas. Cuanto mayor es la "carga" profunda de éstos, más dramáticas son sus manifestaciones... Y, a veces, surge la catástrofe (en este caso, la infidelidad). Entonces el castillo de idealizaciones y/o jerarquías invisibles que parecían amor se derrumba hasta los cimientos y, abiertas a plena luz las carencias del ofendido, éste siente reafirmarse sus terrores más ocultos, a saber: que su pareja en particular, o el amor, o los seres humanos nunca le parecieron de fiar.  

Es una autovalidación desoladora: "¡ajá, siempre lo supe, ahora está bien claro!" ¿Qué fuerzas o motivos tendrá hoy el ofendido para construirse un segundo castillo...? Su conmoción, su desencanto son enormes... Vivirá, de este modo, un largo duelo depresivo a través de ideas obsesivas del tipo "tú eres el único culpable", "nunca olvidaré lo que me has hecho", "jamás podré confiar en ti", "nada ni nadie puede aliviarme", etc. (2), cuya duración será proporcional a:

  • la neurosis (carencias y traumas) del ofendido
  • la calidad de los aspectos sanos (es decir, genuinamente positivos y amorosos) de la relación
  • la capacidad de ambas partes para afrontar y resolver sus principales autoengaños
  • los apoyos externos (amistades de calidad, psicoterapias, etc.) de que dispongan

Quienes logren cruzar las turbulentas aguas de este proceso, descubrirán en la otra orilla que sus heridas han cicatrizado. Más aún, que el tsunami del trauma no sólo ha llevado su relación a un nivel más alto de madurez y bienestar sino que, extrañamente y por eso mismo, todo tuvo un sentido. ¡Todo fue para bien! Pues, gracias a la pequeña catástrofe de la infidelidad, sus vidas han despertado y mejorado como nunca habrían soñado.

__
1. Lo describí en el capítulo "¿Por qué la infidelidad?" de mi libro "Amor consciente"

2. La virulencia de tales ideaciones depende también de las magnitudes de envidia inconsciente (= deseos de ser infiel) del propio ofendido, entre otros factores. 

Temas relacionados:
 
Cómo superar una infidelidad (1)
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10 mitos de la psicoterapiaPsicópatas
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15 comentarios
ComentarÚltimo Comentario
 Lemon  11/Diciembre/2015 08:57
Fabuloso, José Luis. e_04

Yo me acosté 2 veces con una compañera, pero comido por la culpa corté con ella enseguida. Pero mi ex se enteró, y me torturó brutalmente durante meses. No se calmó hasta que ella misma se buscó un tío y me estuvo poniendo los cuernos ¡1 año y medio! Cuando lo descubrí, todo saltó por los aires y por fin nos separamos. Ella siguió dando tumbos por ahí.

Veo que has abierto en el blog una opción de comentarios. Me encanta.

Un saludo.   Resp.
 JLC  11/Diciembre/2015 11:03
(A Lemon) Gracias, Lemon.

Sí, cerré los comentarios hace tiempo por falta de uso de la gente. Probaré de nuevo algunas semanas y, si sigue sin funcionar, volveré a cerrarlos.

Un saludo.   Resp.
 Gladys  11/Diciembre/2015 22:45
Gracias por este blog Jose Luis, es conveniente algo más íntimo para poder tratarlo con profesionalidad. Ahora mismo estoy atendiendo a una mujer de 32 años, con un matrimonio de 11 años que está pasando por la experiencia de haber sido infiel 2 veces, y haber sido descubierta las dos veces. La primera vez su marido le dio la oportunidad de intentarlo de nuevo, pero no buscaron ayuda profesional, por lo que la relación terminó en otra infidelidad. Es muy doloroso este cuadro, hay muchos involucrados sufriendo. Ahora ella ha buscado ayuda porque no puede vivir con la culpa condenatoria que la atormenta. Recién ahora está siendo consciente que la conducta es un efecto y que hay que trabajar en las causas.   Resp.
 Irenesa  12/Diciembre/2015 01:25
muy interesante el tema señor José Luis, hoy en dia es tan comun la infidelidad sin embargo es tan doloroso y traumatico para quien la sufre, a la victima le destruyen la vida   Resp.
 Virginia  14/Diciembre/2015 17:11
Hola Irenesa, quizás se podría utilizar esa crisis en la experiencia vital, para entrar en un trabajo de desarrollo personal. Así, en lugar de víctimas podríamos percibirnos como responsables de nuestra propia felicidad. Toda crisis trae la semilla de una nueva oportunidad.   Resp.
 TRET  15/Diciembre/2015 13:59
Precioso Jose Luis. Precioso lo de confiar en tus propias alas y no llegar a violentar intentando "cambiar". ¡Magnífico!. Gracias.   Resp.
 JLC  30/Diciembre/2015 11:15
Uno se pregunta por qué, cuanda paso algo malo en lo social, la culpa o, al menos, la responsabilidad subsidiaria, siempre se le achaca al gobierno.

En cambio, en asuntos de infidelidad, la culpa suele achacarse EN EXCLUSIVA a la persona infiel, mientras que su pareja se siente y se cree víctima totalmente inocente.

¿Por qué?

Y eso que la relación de pareja (a diferencia de muchos asuntos sociales) es el ejemplo perfecto de interdependencia, equipo, simbiosis, etc. donde NADA sucede en una persona que no esté condicionado, al menos parcialmente, por la otra.

Las respuestas... en el interior de cada uno/a.   Resp.
 JLC  31/Diciembre/2015 10:35
A raíz de algunos comentarios en Facebook, he comentado allí lo siguiente:

"Yo creo que la fidelidad es una ELECCIÓN y, por tanto, requiere esfuerzo. Ahora bien, la predisposición consciente y, sobre todo, INCONSCIENTE para hacerlo durante largo tiempo depende del bienestar que la persona halle en su relación, lo que a su vez depende de su propia neurosis personal, la de su pareja y el arte de ambos para cultivar su vínculo (recordemos a Erich Fromm). Por eso veo continuamente en mis pacientes que, en cualquier infidelidad (como en cualquier problema doméstico), AMBAS partes suelen ser responsables.

En este tema, como en todos, creo que mientras sigamos sin aceptar/comprender que las cosas fundamentales de cualquier proceso afectivo (crianza, pareja, neurosis) suelen ser "invisibles" a la conciencia (salvo esfuerzo introspectivo), nos equivocaremos SIEMPRE en la evaluación y solución de nuestros problemas... ¡Por eso éstos siempre regresan!"


En el problema de la infidelidad son tan importantes sus motivos secretos (no sólo aparentes), como la clase de reacción del ofendido/a (y sus motivos secretos, no sólo aparentes). Por no hablar de todos los indicios y señales sutiles (casi nunca reconocidos) que condujeron lentamente hasta el síntoma final... Es algo parecido a lo que sucede con los maltratador@s, etc.

Pero la gente no está para pamplinas. Lo mismo que resuelve los problemas educativos con dos bofeadas, etc., resuelve las infidelidades con broncas o separaciones. ¡Tal es nuestra increíble "inteligencia emocional"! Salvo excepciones, naturalmente.   Resp.
 Javier  05/Enero/2016 14:25
Porqué la infidelidad es tan determinante o fulminante en las "relaciones" sean maritales o de noviazgo?

A veces pienso que lo de ser fiel, es un constructo social... Los animales en su mayoría son polígamos.
Acaso no somos una especie animal más? Durante nuestro crecimiento nos enseñan (nos meten en la cabeza) que tenemos que estudiar, trabajar, en sí: ser buenas personas para la subsistencia de la sociedad y ser buenos esposo/as (la fidelidad implícita en ello)? Es así?.

Es tan malo meter el palo en otro agujero? Qué hay de un razonamiento sociológico respecto a la infidelidad?   Resp.
 JLC  05/Enero/2016 18:07
Ciertamente, la fidelidad es un constructo social, aunque también es la necesidad psicológica (vinculada al amor) de muchas personas. Por otro lado, la no-fidelidad también es una necesidad psicológica en muchas personas, así como otro constructo en determinados grupos...

Quizá lo único relevante es que cada persona debería conocer sus PROPIAS necesidades y ELEGIR muy bien cómo y con quién las compartirá. Eso sí, quien elija fidelidad (como parte del amor), necesitará también madurez y esfuerzo.

Porque, después de todo, la fidelidad -es decir, la potencia y lealtad de los vínculos- se APRENDE en la infancia, si los padres fueron fieles entre sí y, sobre todo, si fueron "fieles" a sus hijos.

Así lo veo yo, aunque es un tema complejísimo... Muchas gracias por tu comentario, Javier.   Resp.
 PKTX  07/Enero/2016 14:53
Hola José Luis:

yo aprecio que se suele confundir la responsabilidad con la moralidad, la culpabilidad.... Quiero decir, mucha gente es fiel no por deseo, ni por responsabilidad, sino por una fuerza moral interna que les empuja a no caer.

No sé hasta qué punto esto es tanto o más perjudicial que soportar a culpabilidad de sucumbir a la tentación.

A mi juicio la responsabilidad se adquiere sin culpa alguna: "me compensa esta elección por encima del resto de opciones posibles" y ahí terminaría la reflexión y la decisión.

Cuando la tentación nos persigue y nos culpabiliza, pero nuestra moral no nos permite ir más allá entonces... Qué ocurre? y por qué se da esta dinámica?

Por otra parte, me gustaría una mayor profundización en la consecuencia de la crianza respecto a la infidelidad en la edad adulta: Según te hayas sentido amado, cuidado por tus padres, así sentirás de adulto y tenderás o no a ser infiel.

Gracias!

Abrazos,e_15   Resp.
 JLC  08/Enero/2016 10:46
(A PKTX) Totalmente de acuerdo con tus observaciones sobre la responsabilidad.

La tentación siempre existe, con culpa o sin culpa, y de algún modo nos pone a prueba. Pero es ahí donde debemos ELEGIR con responsabilidad. ¿Aceptaremos o no "caer" en ella?

El amor parental es, obviamente, nuestra primera escuela de amor y fidelidad. Si tu padre o madre fueron infieles, o si su vínculo contigo fue débil o contradictorio, a menudo seremos más vulnerables a las tentaciones...

Un saludo!   Resp.
 PKTX  08/Enero/2016 13:38
(A JLC) Gracias José Luis e_03

Está claro que una elección supone una renuncia, pero a mi entender, cuando existe la culpa, la persecución de esa tentación, ya sea del modo que sea (hay muchos) entonces algo falla.

Cuando existe un deseo insatisfecho éste se exacerba y puede hacerlo de muchas maneras, por defecto o por exceso o de ambos modos: un frena acelera constante.

Puede ser?   Resp.
 JLC  08/Enero/2016 14:22
PKTX, tu pregunta es demasiado compleja y personal. Hay varias clases de sentimientos de culpa, varias clases de deseos (insatisfechos o no) y varias estructuras de personalidad, neuróticas o no, sobre las que todo ello se asienta... Habría que ver cada caso en particular...

Lamento no poder más explícito. PKTX.

Un saludo.   Resp.
 pktx  10/Enero/2016 00:02
(A JLC) Muchas gracias. Esta perfecto así   Resp.
 

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