17 Febrero 2020

Los amantes de la nada

DIARIO DEL AUTOR

Es hermoso e inevitable amar a una madre amorosa. Pero es extraño o incluso patológico amar a una madre odiosa. Ello sólo es posible desde profundos blindajes neuróticos, o incluso psicóticos, tales como graves simbiosis/identificaciones con la madre, negaciones, idealizaciones, culpas, castraciones, desplazamientos del odio, debilitamiento del yo, etc., todo ello comprimido bajo el peso enorme de las exigencias morales. En estos casos, muchos hombres y sobre todo mujeres no sólo jamás se destetan psicológicamente de sus madres, sino que pagan por ello el alto precio de muchas secuelas nocivas para sí mism@s y para los demás.

  
Autor: © JOSÉ LUIS CANO GIL

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